Juan Angel San Vicente. Director.
La constante pérdida de empleos que la crisis está provocando, puede encontrar en la Formación Profesional el antídoto adecuado. Pero esto no será posible si el sistema educativo no logra atraer hacia la FP a un mayor número de alumnos, ya que en estos momentos existe un notable desequilibrio entre el número de titulados universitarios y el de los que poseen un título de FP. Así se desprende de las conclusiones del informe "La formación profesional en España. Hacia la sociedad del conocimiento" presentado do por la Fundación "la Caixa".
El informe señala como los países europeos más avanzados diseñaron sus sistemas de FP en la primera mitad del siglo pasado. Por el contrario, en el Estado español, este proceso se vio considerablemente retardado por la debilidad del comienzo de la industrialización, así como por las turbulencias políticas del momento. Como consecuencia de ello, la imagen de la FP cayó en desprestigio, especialmente por el hecho de que aquellos estudiantes que no obtenían el graduado escolar se vieran abocados a tener que continuar sus estudios a través de la FP de primer grado. Esta obligación afianzo la desconsideración de la FP, hasta el punto de quedar convertida en la última alternativa para aquellos estudiantes fracasados en la escolarización obligatoria, una imagen que la FP actual ha conseguido erradicar totalmente, gracias a su capacidad de innovación y de rápida respuesta a los requerimientos tecnológicos de nuestras empresas.
No hay que olvidar que el Estado español presenta uno de los peores indicadores de abandono del sistema educativo. En 2008, el 31 % de los jóvenes entre 18 y 24 años no había conseguido obtener el Graduado de la ESO ni continuaba estudiando, cuando en el conjunto de la Unión Europea ese porcentaje sólo llegaba al 14,8%. Esta circunstancia impide el acceso a la FP a un significativo número de jóvenes estudiantes, a la vez que implica que, durante años, miles de jóvenes hayan abandonado el sistema educativo sin ninguna cualificación ni preparación para el mercado de laboral.
Si nos comparamos con el modelo de cualificación europeo, en nuestro mercado laboral se evidencia una excesiva mano de obra poco cualificada, y por el contrario, una escasez de cualificaciones intermedias. Los países de la UE tienen un 23,2% de la población entre 25 y 64 años con un nivel educativo bajo, es decir, con estudios de Educación Secundaria Obligatoria (ESO). Por el contrario, nuestro sistema de cualificaciones casi duplica esta proporción, que se cuantifica en un 42,4%. Por otra parte, en Europa, el 49% de la población trabajadora tiene una cualificación profesional intermedia (Formación Profesional); en el Estado este porcentaje sólo alcanza el 23,1%.
Llegados a este punto, nos podemos hacer la siguiente pregunta : ¿Cómo se pueden cambiar estas tendencias y lograr de esta manera una población ocupada mas preparada y por tanto mejorar la competitividad de nuestra maltrecha economía?
Un estudio de Adecco indica dos razones fundamentales por las que se debe escoger la Formación Profesional como una opción académica: la primera, es el importante déficit de profesionales de algunas de sus ramas (comercio, electrónica y mecánica), que hace que éstos se conviertan en los más buscados por las empresas. La segunda, es que el paro entre los técnicos de FP es inferior al 5%, muy inferior al que presentan los estudios universitarios.
En este contexto, nuestro centro mantiene una posición muy favorable, tal y como lo reflejan los datos aportados por Egailan correspondientes a la última promoción del año 2004-2005 .
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Especialidad
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Tasa de Ocupación (6 meses)
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P.I.Txorierri
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CAPV
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Mecanizado
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Química Ambiental
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Gestión Comercial y Marketing
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Producción por Mecanizado
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Desarrollo de Proyectos Mecánicos
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Sistemas de Telecomunicación e Informáticos
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Sistemas de Regulación y Control Automáticos
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100,0%
80,0%
100,0%
95,0%
90,0%
100,0%
100,0%
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85,5%
77,3%
87,4%
88,7%
87,2%
81,1%
95,0%
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La investigación añade que "puesto que los jóvenes están siendo una de las principales víctimas de la actual ralentización económica, orientar la carrera profesional hacia uno de los puestos destacados en el presente estudio puede ser un seguro de vida innegable". El estudio recuerda que "la tasa de paro juvenil de España es la más alta de Europa, y casi triplica a la de los adultos. Según el Euroíndice Laboral Adecco, en el cuarto trimestre de 2008 se destruirán 84.000 empleos entre los jóvenes".
En el sector industrial, el descenso que viene experimentando la población en los últimos años ha provocado que el número de jóvenes que estudia Formación Profesional no sea suficiente para garantizar el relevo generacional en la industria. Además, la presencia de la mujer en este área es todavía una asignatura pendiente, ya que en las familias profesionales directamente relacionadas con los puestos con mayor demanda y proyección (electrónica y mecánica) presentan tan sólo un 5,7% de mujeres.
En esta coyuntura, el Gobierno ha apostado por la Formación Profesional como una de las vías para paliar el crecimiento de desempleo entre los jóvenes y para ajustar la demanda del mercado laboral con la oferta de los perfiles más necesitados. Así, la reforma de la Formación Profesional ya viene fomentando esta opción, aumentando la oferta de 21 a 26 las familias profesionales y modificando el contenido de los títulos para adecuarlo a las necesidades actuales de las empresas.
Lola Abelló, presidenta de la Confederación Española de Asociaciones de Padres y Madres de Alumnos (Ceapa), explicaba recientemente que "la FP es la rama educativa más viva, está readaptándose continuamente al mercado laboral. Su oferta formativa es cada vez más amplia, y eso ha provocado que los alumnos no opten por ella porque no les queda otro remedio o porque son malos estudiantes, sino porque realmente quieren estudiar eso". Quizá quienes no acaban de creérselo son los padres, añade Abelló. "La FP es todavía muy desconocida para las familias. Debe darse a conocer más a los padres, porque es verdad que aún se piensa que si los niños pueden ir a la Universidad, mejor. Y eso debe ir cambiando". Y esto esta ya sucediendo, al observar el cada vez número creciente de jóvenes que optan por la FP como paso previo a unos estudios universitarios, a los cuales acceden posteriormente mejor capacitados y mas motivados.
Por otra parte, la acreditación de la experiencia profesional por parte de aquellas personas que accedieron al mercado laboral sin una cualificación, está empezando a dar sus frutos gracias a las acciones dirigidas a coordinar y vincular la FP reglada (la que conduce a un título educativo) y la formación continua y ocupacional (los cursos que dan un certificado profesional). Será un plan que conecte los dos sistemas y permita a estudiantes y trabajadores saltar de uno a otro, sumando siempre.
De esta manera, todas aquellas personas que pasen a engrosar las listas de desempleo con motivo de la aplicación de EREs u otros sistemas de regulación de empleo, tendrán la oportunidad de disponer de ayudas económicas que les permitan alcanzar los títulos de Formación Profesional que les garanticen un reingreso al mercado laboral. Así mismo, los estudiantes con escasos recursos económicos podrán realizar los estudios de Formación Profesional gracias al incremento en la cuantía y en el número de becas escolares que garantizarán la gratuidad de sus estudios.